Este edificio, que habría de distinguirse
por ser el primero en su género en Matamoros, vino a marcar
un parteaguas en la calidad y proporción de los servicios
que, hasta entonces, ofrecía la Administración Municipal
a sus ciudadanos. Siendo Presidente Municipal el Sr. Jorge Cárdenas González,
se planteó la urgente necesidad de construir un edifico
que permitiera realizar eventos donde se reunieran un gran número
de personas bajo un mismo techo, en instalaciones perfectamente
acondicionadas para recibirlos, ya que se contaba con pocos y
deficientes edificios para ese propósito.
Se decidió ubicar el Auditorio en la Ave. Pedro Cárdenas,
en terrenos que albergaron el antiguo basurero municipal.
El Arq. regiomontano José Luis Villaseñor fue
el encargado de diseñar el edificio, y la construcción
estuvo a cargo del Ing. Rolando Martínez Calderoni, quienes
optaron por un sistema constructivo muy propio de las naves industriales
destinadas a la industria maquiladora, entonces en pleno apogeo
en esta ciudad. De ahí que se escogiera una estructura
de acero que soporta la construcción, y muros creados
mediante paneles de concreto prefabricados.
Lo anterior proporcionó un sistema de construcción
funcional y de rápida ejecución, con espacios interiores
confortables y muy amplios, ya que la estructura salva un claro
de 55 metros sin requerir apoyos intermedios, y una altura libre
de 9 metros.
El 15 de mayo de 1991, Día del Maestro, se inauguraron
las instalaciones del Auditorio Municipal que lleva el nombre
de Don Rubén A. Martínez Hernández, como
homenaje a su labor y contribución al desarrollo de Matamoros.
A invitación del Presidente Municipal, el corte de listón
inauguratorio lo hizo la Sra. Lilia Calderóni viuda de
Martínez, en una gran cena a la que asistieron como invitados
de honor, los maestros de Matamoros, reunidos por primera ocasión
en un recinto climatizado de tales dimensiones.
|