De la Casa Cross se
han dicho tantas y tan variadas cosas, que a menudo rebasa el
límite de la historia y la anécdota, y raya en
la leyenda o en los mitos que encierran los lugares poco comunes
de cada población.
Tal vez parte del atractivo de este edificio, reside en su estilo
arquitectónico europeo, a lo Nueva Orleans, así como
el hecho de haber sido creado por personas poco comunes que arribaron
a esta región a mediados del siglo XVIII, incorporándose
plenamente a los círculos sociales de mayor influencia.
Don Melitón Cross, un distinguido
comerciante de origen inglés, ordenó construir
esta casa en el año de 1885 y allí residió con
su esposa e hijas hasta su muerte. Aun cuando en la vecina
ciudad de Brownsville existen varias construcciones que pertenecieron
igualmente al Sr. Cross, es esta, ubicada en al esquina
de las calles séptima y Herrera, la más conocida
de ellas.
Se cuenta que el material de su edificación,
así como los tapices, cortinas, alfombras y objetos
decorativos proceden de Europa. A la muerte de sus propietarios,
este edificio cayó lentamente en un lamentable estado
de abandono.
Afortunadamente, en 1982 el filántropo
matamorense Don Filemón Garza, adquirió esta
residencia, reconstruyéndola conforme a su estado original.
Gracias a ello, Matamoros cuenta actualmente con esta bella
joya arquitectónica.
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